locurasescritas.blogspot.com

miércoles, 27 de marzo de 2013

Tu Alma, Mi Amor

Una tarde fría de otoño, caminaba pensativo
Cabizbajo y meditabundo pensando en ti
Sentía tu ausencia, la necesidad de tenerte,
Ya era media noche, mientras un cigarrillo
Se consumía entre mis dedos temblorosos,
La idea de no verte consumía mis fuerzas,
Por fin llegue a mi departamento frío,
Vacío de ti y tu presencia,
Una sensación de tristeza me invadió,
Tanta ausencia, me provocó insomnio
Recostado en mi cama,
Con mi mente atormentada
De tanto pensar en ti, sucedió algo inexplicable,
No se si estaba soñando, o fue la ilusión de verte,
Pero allí te vi, parada a los pies de mi cama,
Me mirabas con mucho amor y ternura,
Eras como un fantasma, vestida con una túnica
Tan transparente como el agua misma,
Era tu alma llena de amor, que abandono tu cuerpo
Llegando a mi rescate, a saciar mi sed de amor,
Un amor que parecía perdido, pero no,
Tu alma me trasmitió tu amor hacia mi,
En ese momento, también mi alma se tranquilizó
Supo que nuestro amor, era aún más fuerte,
Tan fuerte, como la pasión que nos profesábamos,
Me dormí abrazado a ti, aún sin estar tu cuerpo
Un amor eterno que prevalecerá por siempre…..

José Hoffman.-

martes, 26 de marzo de 2013

ABORÍGENES

Perdido en la inmensidad de la llanura pampeana
Se encontraba Nahuel, un aborigen de la tribu Pampa
Bravos guerreros que vivieron en el noroeste de Bs. As.
Deambulaba pensando que le había pasado,
Tan bravos que habían sido y ahora  un mero esclavo,
Esclavo junto a su hermana Marí,
Un terrateniente muy adinerado de origen español,
Los había comprado por pocas monedas,
Y puesto a trabajar, el a limpiar y atender los animales,
Hachar leña para cocinar y calefaccionar la vivienda,
Mientras su hermana se desempeñaba lavando ropa,
Aseando la casa y cocinando para sus dueños.
Los hacendados de apellidos importantes, dominaban
Gran parte de la zona oeste de la provincia de Bs. As.
Nahuel se había escapado de la hacienda
Y estaba siendo buscado por los milicos,
Así le llamaban ellos, los milicos huincas,
Escapó porque les habían robado sus nombres,
Y les habían puesto nombres cristianos,
Ya no se llamarían Nahuel ni Marí, simplemente
Se llamarían, Juan  y Josefa ,
Ya nada quedaba de sus ancestros,
Hasta los habían bautizado, tanto era así,
Que en esa época, se acostumbraban a robarse entre ellos,
Pero lo más triste, es que les robaban a los aborígenes,
Si, los mismos que se los vendían los robaban y los volvían a vender,
A otros hacendados, haciendo crecer sus ganancias,
Es por ello que los propietarios de Aborígenes,
Cansados de los robos de sus esclavos,
Optaron por darles un nombre y su apellido,
De esa manera, tanto Nahuel como Marí,
Dejarían para siempre sus orígenes Pampas.
Luego de muchísimos años de trabajo en la estancia,
Murió Juan y al poco tiempo su hermana Josefa,
Triste final de los legítimos dueños de nuestra tierra……

José Hoffman.-

lunes, 25 de marzo de 2013

HISTORIA DE UNA VIDA

Entre el humo de cigarrillos
Y el olor rancio del vino barato
Se respiraba un aire nauseabundo,
Tirado sobre unas bolsas olvidadas,
Con su mirada perdida en un punto indefinido,
Perturbado por su pasado trágico y doloroso,
Se encontraba un hombre de aspecto sepulcral,
Su edad indefinida por tantas arrugas,
Sus ojos cansados de buscar lo que ya no tenía,
Su vida hubiera sido diferente
Si aquel accidente fatal, no ocurría,
Profesor de física y química, respetado por todos,
Su vida plena y su buen pasar económico,
Pero sucedió, la vida lo puso en una encrucijada
El dolor de la tragedia, que le quitó lo que más amaba,
Su esposa y sus dos hijas, soles entre los soles,
Su mente trastornada, no supo que hacer,
Comenzó a caminar sin rumbo,
Abandonándolo todo, absolutamente todo,
Su camino lo llevó hacia un infierno difícil de explicar,
Han pasado tantos años, que olvidó quien es,
Solo piensa en su familia perdida,
Bebe para olvidar, pero su memoria se resiste a eso,
Piensa y llora en la soledad de su vida errante,
Solo apacigua su dolor, en momentos de sobriedad,
Cuando ayuda a algún estudiante de secundaria,
Que buscan una respuesta de este profesor tan particular,
A aquellos que lo alimentan en su vagón de tren,
Que le brindan abrigo al frío del invierno,
Ese hombre, que muchos conocen,
Pero pocos saben su nombre,
Con las palmas de sus manos juntas y mirando al cielo,
Ese hombre solo espera implorando a dios,
Que se lo lleve, para encontrarse y estar nuevamente,
Con sus tres soles………

José Hoffman.-