Querida hija:
En este momento, estoy mirando el árbol
aquel que plantamos juntas, que tanto cuidamos
para que crezca fuerte, sano
para que nos diera frutos dulces y sabrosos,
y poco a poco fue creciendo fuerte,
mientras tu querida mía corrías alrededor,
jugando, saltando y cantando,
aquel que plantamos juntas, que tanto cuidamos
para que crezca fuerte, sano
para que nos diera frutos dulces y sabrosos,
y poco a poco fue creciendo fuerte,
mientras tu querida mía corrías alrededor,
jugando, saltando y cantando,
miraba tu sonrisa tan alegre,
tu felicidad hacia la maravilla de la naturaleza,
tan llena de vida y esperanzas,
tu felicidad hacia la maravilla de la naturaleza,
tan llena de vida y esperanzas,
tus ojos limpios y radiantes
libres de toda travesura,
tus manos acariciaban mi rostro,
mientras me decías, mami te quiero,
libres de toda travesura,
tus manos acariciaban mi rostro,
mientras me decías, mami te quiero,
hemos pasado tardes enteras
viendo crecer tu pequeño árbol,
mientras me preguntabas con tu vocecita,
mami cuando crece ? cuanto tarda ?
viendo crecer tu pequeño árbol,
mientras me preguntabas con tu vocecita,
mami cuando crece ? cuanto tarda ?
nos reíamos tanto, tanto,
mientras jugabas a la jardinera,
regando tu árbol y tus preguntas ocurrentes,
mami, cuando da los frutos ?
mientras jugabas a la jardinera,
regando tu árbol y tus preguntas ocurrentes,
mami, cuando da los frutos ?
Nos abrazábamos tanto y tan fuerte,
mientras te contaba,
hay que darle tiempo a que crezcan,
se hagan adultos y así podrán dar sus frutos,
nuevamente me abrazabas
y besabas riéndote a carcajadas,
mientras te contaba,
hay que darle tiempo a que crezcan,
se hagan adultos y así podrán dar sus frutos,
nuevamente me abrazabas
y besabas riéndote a carcajadas,
tu me mirabas y preguntabas
con tu vocecita inocente,
ah, hay que esperar tanto ?
y te arrojabas en mis brazos,
pero dios, quiso tener otro ángel a su lado,
te fuiste de nuestras vidas, siendo muy niña,
hoy vives en nuestros corazones,
pero tu árbol hoy ya es grande
y da frutos deliciosos,
con tu vocecita inocente,
ah, hay que esperar tanto ?
y te arrojabas en mis brazos,
pero dios, quiso tener otro ángel a su lado,
te fuiste de nuestras vidas, siendo muy niña,
hoy vives en nuestros corazones,
pero tu árbol hoy ya es grande
y da frutos deliciosos,
frutos que tu, ya no podrás probar ni saborear,
miro tu árbol y te veo a ti,
siento tu risa de niña, que ya no estás,
miro tu árbol y te veo a ti,
siento tu risa de niña, que ya no estás,
hoy eres un ángel, al lado de dios.....
solamente quiero decirte Que,
Te extraño mucho hija mía ......
José Hoffman .-